10o. Dom Ord Ciclo B
(Id=388)
El Señor puso enemistad entre la serpiente y la mujer
Lectura del libro del Génesis
3, 9-15
Después de que el hombre y la mujer
comieron del fruto del árbol prohibido, el Señor Dios llamó al hombre y le
preguntó:
"¿Dónde estás?"
Este le respondió:
"Oí tus pasos en el jardín; y tuve miedo, porque estoy desnudo, y me
escondí".
Entonces le dijo Dios:
"¿Y quién te ha dicho que estabas desnudo? ¿Has comido acaso del árbol del
que te prohibí comer?" Respondió Adán:
"La mujer que me diste por compañera me ofreció del fruto del árbol y
comí".
El Señor Dios dijo a la mujer:
"¿Por qué has hecho esto?"
Repuso la mujer:
"La serpiente me engañó y comí".
Entonces dijo el Señor a la serpiente: "Porque has hecho esto, serás
maldita entre todos los animales y entre todas las bestias salvajes. Te
arrastrarás sobre tu vientre y comerás polvo todos los días de tu vida.
Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya; y su
descendencia te aplastará la cabeza, mientras tú tratarás de morder su
talón".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Del salmo 129
Perdónanos, Señor, y viviremos.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
Desde el abismo de mis pecados clamo a
ti; Señor, escucha mi clamor; que estén atentos tus oídos a mi voz suplicante.
Perdónanos, Señor, y viviremos.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
Si conservaras el recuerdo de las
culpas, ¿quién habría, Señor, que se salvara? Pero de ti procede el perdón, por
eso con amor te veneramos.
Perdónanos, Señor, y viviremos.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
Confío en el Señor, mi alma espera y
confía en su palabra; mi alma aguarda al Señor, mucho más que a la aurora el
centinela.
Perdónanos, Señor, y viviremos.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
Como aguarda a la aurora el centinela,
aguarda Israel al Señor; porque del Señor viene la misericordia y la abundancia
de la redención, y él redimirá a su pueblo de todas sus iniquidades.
Perdónanos, Señor, y viviremos.
Apud Dóminum misericórdia, et copiósa apud eum redémptio.
Creemos y por eso hablamos
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
4, 13-5, 1
Hermanos: Como poseemos el mismo espíritu
de fe que se expresa en aquel texto de la Escritura: "Creo, por eso hablo,
también nosotros creemos y por eso hablamos, sabiendo que Aquel que resucitó a
Jesús nos resucitará también a nosotros con Jesús y nos colocará a su lado con
ustedes. Y todo esto es para bien de ustedes, de manera que, al extenderse la
gracia a más y más personas, se multiplique la acción de gracias para gloria de
Dios.
Por esta razón no nos acobardamos; pues aunque nuestro cuerpo se va desgastando,
nuestro espíritu se renueva de día en día. Nuestros sufrimientos momentáneos y
ligeros nos producen una riqueza eterna, una gloria que los sobrepasa con
exceso.
Nosotros no ponemos la mira en lo que se ve, sino en lo que no se ve, porque lo
que se ve
es transitorio y lo que no se ve es eterno. Sabemos que, aunque se desmorone
esta morada terrena, que nos sirve de habitación, Dios nos tiene preparada en
el cielo una morada eterna,
no construida por manos humanas.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Ya va a
Nunc princeps huius mundi eiciétur foras, dicit Dóminus; et ego, si exaltátus fúero a terra, ómnia traham
ad meípsum.
Aleluya.
Satanás ha llegado a su fin
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
3, 20-35
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta
gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a
buscarlo, pues decían que se había vuelto loco.
Los escribas que habían venido de Jerusalén, decían acerca de Jesús:
"Este hombre está poseído por Satanás, príncipe de los demonios, y por eso
los echa fuera".
Jesús llamó entonces a los escribas y les dijo en parábolas:
"¿Cómo puede Satanás expulsar a Satanás? Porque si un reino está dividido
en bandos opuestos, no puede subsistir. Una familia dividida tampoco puede
subsistir. De la misma manera, si Satanás se rebela contra sí mismo y se
divide, no podrá subsistir, pues ha llegado a su fin. Nadie puede entrar en la
casa de un hombre fuerte y llevarse sus cosas, si primero no lo ata.
Sólo así podrá saquear
Yo
Jesús dijo esto, porque lo acusaban de estar poseído por un espíritu inmundo.
Llegaron entonces su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron
llamar. En torno a él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron:
"Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan". El les
respondió:
"¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?"
Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo:
"Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de
Dios, ése es mi hermano,
mi hermana y mi madre".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
El día del Señor
En verdad es justo bendecirte y darte gracias,
Padre santo, fuente de la verdad y de la vida, porque nos has convocado en tu
casa en este día de fiesta.
Hoy, tu familia, reunida en la escucha de tu Palabra, y en la comunión del pan
único y partido, celebra el memorial del Señor resucitado, mientras espera
Con esta gozosa esperanza, y unidos a los ángeles y a los santos, cantamos
unánimes el himno de tu gloria:
[Misa]